La Polla – Sexy Zebras

En 2015, la agrupación madrileña Sexy Zebras apareció en el panorama musical mexicano, provocando una reacción favorable, pues con ‘Hola, Somos los Putos Sexy Zebras‘ mostraron una irreverencia que provoco una rápida identificación con la psique del mexicano, logrando que la escena los adoptará rápidamente, al grado de crear un EP de lados b a lado de personajes como Ale Moreno de Ruido Rosa, Randy Ebright de Molotov y AJ Dávila, además de colaborar con Yokozuna y Apolo.

Después del éxito que aquel álbum significó, parecía muy difícil que el trío se aventurará a presentar nuevas canciones en un futuro cercano, sin embargo, sabedores que en el mundo globalizado no se pueden dar el lujo de perder vigencia, José, Gabriel y Samuel lanzan ‘La Polla‘; una colección de once temas que dan continuidad al trabajo que la banda ha realizado durante sus más de diez años de trayectoria, manteniéndose fieles a sus principios, editando con Vagabundos Records, que es su propio sello.

El inicio se da con ‘Yeah‘, que fue la carta de presentación del álbum y que condensa lo que ocurrirá durante la siguiente media hora, con el rock desfachatado, en el que convergen el fuzz y el garage, además de la irreverencia lírica, en la que se burlan de varias situaciones, de las que no están exentos, pero que no los desaniman y al contrario, les alientan a gritar una palabra con ánimo.

Para ‘Rock da Party‘, pareciera que quienes están tocando fueran los integrantes de Molotov rejuvenecidos, pues además la herencia humorística es más notoria, en una mezcla de inglés y español, que remite sin muchas dudas al cuarteto chilango, en el que participa Randy, con quien grabaron una canción durante su estadía en México, al igual que con los hermanos Tranquilino, de los que además de retomar el título ‘Sexo y Marihuana‘, les realizan una mención dentro de la canción, con lo que denotan una relación sonora muy marcada, con tamborazos fuertes y precisos, además de riffs puntuales, fuertes y claros, aunque la particularidad de los de Madrid es que acompañan la pista con una letra que los confronta con medio mundo.

La sorpresa del disco ocurre al sonar ‘Quiero Follar Contigo‘, que también fue sirvió como previo al lanzamiento del álbum, y que es una balada que a pesar de su lenguaje atrevido y soez, mantiene claro el mensaje de amor que se desarrolla durante los casi cinco minutos que dura, en una pista que pareciera autobiográfica, con eternas carreteras, el distanciamiento de casa y el deseo de estar con la persona que se ama, que no es más que un reflejo de lo que los músicos viven día a día cuando se encuentran de gira.

Durante ‘Mami‘, el grupo desarrolla una historia que de inicio parece misógina, pero que tras un análisis, resulta una canción que empodera a la mujer, que mantiene sometido al protagonista, a través de diversos elementos, mientras la energía se libera a través de la melodía. Luego aparece la canción que comparte nombre con el disco, la que remite a The White Stripes, la que tiene una furia incontenible y desestima la pasividad, tanto lírica como musicalmente, buscando la polémica y enfrentándola.

El corte que se acerca más al pop se titula ‘Crazy‘, que se vale del spanglish para ofrecer una de las canciones de menor ímpetu, que sirve como previo a ‘Bereshit‘; una pista de 37 segundos, en la que se muestra la capacidad de reinvención del trío, integrando de manera apenas perceptible el reggaeton a su música, pero sin perder la esencia que los caracteriza.

Hacia el final del disco, se encuentra ‘Machote‘, que por su título se podría inferir que ensalza la superioridad del hombre sobre la mujer, sin embargo, la letra confronta al machismo, lo pone en tela de juicio con menos de diez frases y un sonido furioso, retador y pulido, lo que se repite durante ‘OMG‘, en la que se lanzan en contra de las actitudes pasivas y deshonestas de la humanidad, cuestionando la existencia de Dios de forma elocuente.

El final ocurre con ‘Canción de Mierda‘, que demuestra que no solo Los Punsetes tienen la gracia para utilizar ciertas palabras, pues de forma tranquila, sin utilizar tambores y en menos de dos minutos, engloban la sensación de vivir en un mundo artificial, del que solo se puede escapar en compañía de un ser amado.

En media hora, Sexy Zebras da muestras claras de una madurez musical, que les lleva a alejarse del punk, para desarrollarse en el rock-garage, pero sin perder el espíritu irreverente, despreocupados por la extrema corrección política que caracteriza la época actual, lo que les beneficia, pues demuestra que el rock sigue manteniendo un sentido disruptivo, alejado de convencionalismos.

La música siempre estará ahí, para hacerte sentir bien y sobre todo para hacerte sentir mal.

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