Hot Thoughts – Spoon

Veinticuatro años y ocho discos a cuestas, son solo un par de números que pueden representar a Spoon, la agrupación texana que lanzará su primer álbum en 1996 respaldado por Matador Records y que dos décadas después, tras varios cambios de disquera, integrantes y sonidos, vuelve al sello que los debutó para lanzar su noveno álbum de estudio.

Hot Thoughts‘ es el título de la placa discográfica, que guarda poca relación con el sonido que la banda desarrolló en el exitoso ‘They Want My Soul‘ de 2014, aunque el género que defina a la agrupación pueda ser nombrado alternativo, indie, rock, pop o experimental, lo cierto es que el dominio de dichos estilos permite a la banda crecer y combinar sonidos para crear canciones diferentes, no solo a lo que han realizado con anterioridad, sino a cualquier moda o grupo en auge.

La primer canción es homónima al título del álbum y ayuda a dar un panorama general de lo que ocurrirá durante los siguientes minutos, con la voz de Britt Daniel como eje, pero que es soportada por una pista enfocada al dance, situación que se desarrolla con mayor claridad en ‘WhisperI’lllistentohearit‘; track que inicia tranquilo, pero conforme avanza el tiempo, se transforma en una canción de electro-rock, pues las guitarras aparecen al tiempo que el vocalista trata de darle sentido a la vida con su voz.

Y aunque para ‘Do I Have to Talk You Into It‘ el rock es más notorio con el bajo y la batería como los protagonistas, los últimos segundos del track dan pauta a que la electrónica retome el rol principal, en el momento preciso para ‘First Caress‘; con un sonido disco guiado a través de un piano y con una letra que parece ser comparsa, aunque el mensaje de añoranza consigue ser mucho más complejo, gracias a la participación de Sharon Van Etten apoyando en las vocales.

La primera mitad del álbum culmina con una pista que no pierde el ritmo, pero que se vale de experimentaciones sonoras para entregar el track más largo del disco; ‘Pink Up‘, que además de su duración, destaca por lo vanguardista y la lírica repleta de pasajes metafísicos.

Can I Sit Next To You‘ fue el segundo single que se conoció del trabajo, que resultó tener una campaña de promoción muy compleja, sonando primero en programas de televisión, aerolíneas y en clubes de música, para después ser lanzada con la firma de la banda, y es que el sencillo suena exageradamente familiar, una voz que canta con emoción frases de invitación y reto, el sonido funk con tintes de R&B, cuerdas delirantes y palmas precisas se conjugan para ofrecer el hit masivo que resulta ser la canción.

El momento de introspección ocurre durante ‘I Ain’t the One‘, una balada minimal durante la cual Britt se desahoga y pide un respiro, mientras Jim Eno y Alex Fischel crean una atmósfera melancólica, que durante los últimos instantes tiende el puente perfecto para ‘Tear It Down‘, una declaración de amor que retoma el ritmo y que utiliza el recurso del estribillo simple para entregar una pieza de indie-pop cuasi perfecta.

La penúltima pista; ‘Shotgun‘ es una pieza totalmente bailable, de corte EDM apenas complementada por unos riffs de guitarra y la actitud retadora de la voz, una canción que no resulta convincente en el lugar que ocupa, pues además se une a ‘Us‘; un final instrumental, que con saxofón y marimba trata de recrear un ambiente de tranquilidad. Un desacierto total conjuntar ambas piezas y ponerlas al final, pues la intensidad desarrollada durante las demás canciones se diluye al sonar el par de tracks.

Spoon entrega un álbum cumplidor, al que le falta potencia para convertirse en un hito, pues aunque la evolución es notoria, algunas piezas sobran y no permiten que la colección de temas sea tan relevante como su anterior placa, pues los 41 minutos que dura pudieron haber sido reducidos y la banda hubiera logrado una obra eximia.

La música siempre estará ahí, para hacerte sentir bien y sobre todo para hacerte sentir mal.

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