Carla Morrison volvió a los escenarios para ofrecer emotividad

CarlaMorrison-Metropolitan3

Txt: Jair Arellano / Fotografías: José Jorge Carreon

Tras un largo descanso autoimpuesto, la cantante Carla Morrison volvió a ofrecer un concierto con motivo del lanzamiento de su nuevo disco; “Amor Supremo”.

El Teatro Metropólitan recibía a miles de personas antes de las 20:00, momento en que Ampersan subía al escenario para ofrecer un show corto, ante un público que escuchaba la propuesta con paciencia, pero que se encontraba en el recinto con clara intención de ver el regreso de Carla.

Con un retraso de quince minutos en la hora establecida, la tecatense aparecía entre la oscuridad que la rodeaba, pues aún con su blusa escotada en color negro y un pantalón de terciopelo del mismo tono, su presencia iluminaba el escenario y el público le celebraba con alaridos.

“Un Beso” resultaba ser la canción escogida para iniciar el recital, mientras en la pantalla dispuesta en la parte trasera del escenario, se proyectaba una boca que sincronizaba con las palabras proferidas por Morrison, mientras ella bailaba y contorsionaba su cuerpo al ritmo de la música.

Su banda en una formación en curva, con el baterista al extremo izquierdo del escenario y a su lado el bajista, mientras al otro lado Alejandro Jiménez con su guitarra y sintetizadores, acompañado por la tecladista, y al centro un cuarteto de cuerdas conformado por tres violines y un violonchelo, guiados por su director, daban un sonido vanguardista a la propuesta musical.

Palabras de bienvenida por parte de la cantante eran respondidas con los gritos del público, que al unísono gritaban su nombre. “Eres tú” era el pretexto para que todos los asistentes se unieran en un solo coro, mientras Carla dominaba el escenario de forma magistral, bailando y caminando por todo el espacio, dando muestras de su crecimiento artístico. Otro par de canciones del álbum reciente eran interpretadas; “No vuelvo jamás” y “Mi secreto”, que eran recibidas con algarabía inaudita, pues el disco llevaba pocas horas de haberse estrenado.

La interacción entre cantante y público sumaba al espectáculo, pues entre “Maleza”, los vitoreos y el agradecimiento, las emociones en el público se traducían en abrazos, besos, lágrimas y caricias. “Devuélvete” ejemplificaba la carrera de la cantante, pues del inicio con una melodía simple, al final con todos los instrumentos otorgando un sonido vanguardista, se retrataba el aprendizaje.

“Cercanía” daba pie a la invitación a Mariel Mariel, que con su flauta transversal enriquecía la interpretación de “Hasta la piel”, que a pesar de los coros del público, resulto una de las canciones más claras de la noche. Luego una anécdota sobre un seguidor que falleció de cáncer servía como introducción a “Pajarito del amor”.

Con el concierto a tope y sentidas palabras de remembranza sobre la tristeza que caracteriza el álbum anterior, la interpretación de “Falta de Respeto” emocionaba al público, que era sorprendido con la aparición de Benny Ibarra, que acompañaba con su voz, y que al termino de la canción se desvivía en halagos hacia la estrella de la noche.

Una tercia de canciones nuevas conformadas por “Vez primera”, “Azúcar Morena”, en la que presentaba a su banda, y “Tú atacas”, durante la cual presentaba al cuarteto y el director que la acompañaban. Tras las palabras de Carla, los músicos de orquesta hacían una introducción inusual para “Disfruto”.

Los agradecimientos para su equipo de trabajo y el público eran externados antes de “Yo vivo para Ti”, tema que permitía el lucimiento máximo de los músicos, luego de la retirada de Carla. Las luces se apagaban y el público solicitaba el regreso de la joven que los cautivo años atrás con sinceridad y cursilería.

Carla volvía con una blusa y pantalón distintos, además del cabello amarrado en una coleta, ante la algarabía del público, que se expresaba en gritos, “Tierra Ajena” iniciaba el encore.

“Saben, no puede haber felicidad sino hay tristeza de vez en cuando”

La melancolía se apoderaba de todo el recinto con “Déjenme llorar”, seguida de muchos agradecimientos y la advertencia de la interpréte de que se irían con una canción que le pago la renta durante muchos meses; “Compartir”, que se convertía en el clímax de la noche, con todo el público cantando y celebrando el regreso de Carla Morrison.

Dejar una respuesta

Tu email no será publicado. Los campos requeridos están marcados.