Galeria de Conciertos

Carla Morrison en el Parque Naucalli

Carla nos dijo que estaba enferma, tenía al parecer un poco de gripa y la caja de pañuelos desechables estaba a lado de la lista de canciones, pero prometió dar el mejor show y esforzarse al máximo para sus “pajaritos del amor”. Y es que con el foro repleto y con gritos de quinceañeras, novias con novios con cara de “¿por qué estoy aquí?” y unos cuantos chicos fieles a la música de la cantante, la responsabilidad era enorme. Las localidades se habían agotado desde varias semanas antes del evento, era de esperarse que Carla nos cantara bien y así fue, aunque el tono general de las canciones ya es bien conocido, no significa que no haya que pasársela bien con un poco de dolor. Al menos esa es la creencia popular.

Entre anécdotas de rupturas o amores, dedicatorias y demás recuerdos, y el ambiente tan adecuado que ponía la lluvia, el público y la cantante fueron haciéndose más cercanos, pues es casi imposible no identificarse aunque sea con una de ellas, aunque sigue siendo impresionante encontrarse con un auditorio lleno cantando a todo pulmón cada una de las canciones.

“Pajarito del amor” fue la primera en sonar, y en show continuó con “Falta de respeto”, “Hasta la piel”, entre otras, para terminar con “Eres Tu”, “Déjenme Llorar”, “Sin Despedir” y “Compartir”. Al final, Carla Morrison despidió al público con una ovación de la mano de sus músicos.

Carla, como muchas otras veces y a pesar de la enfermedad, demostró su gran capacidad al cantar,  pero tal vez, y sólo tal vez, ya ha empleado demasiado el llanto como motivo. ¿Será que es lo que le gusta al público? Es probable. A la gente no le gusta sufrir, pero sí sufrir en grupo.

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